Descripción
Monteverde es uno de esos nombres que despiertan la imaginación de cualquier amante de la naturaleza. En lo alto de la cordillera de Tilarán, a unos 1.400 metros de altitud, la neblina que llega del Caribe se enreda entre los árboles y alimenta un bosque nuboso de una riqueza asombrosa, cubierto de orquídeas, bromelias, musgos y lianas. Este tour privado te lleva allí y de regreso en un solo día, con todo resuelto.
El viaje es en sí mismo un paseo por el país rural: carreteras que suben entre fincas ganaderas, bosques secos y miradores sobre el Golfo de Nicoya, con paradas para estirar las piernas y probar frutas tropicales en puestos de carretera. Al llegar, cruzamos el animado pueblo de Santa Elena, puerta de entrada a las reservas.
La primera experiencia son los puentes colgantes, una red de senderos y puentes suspendidos que te colocan a la altura del dosel, donde la vida del bosque realmente sucede. Desde allí arriba se observan epífitas en flor, colibríes, tangaras y, con suerte, el esquivo quetzal resplandeciente o el pájaro campana con su canto metálico. El guía bilingüe interpreta cada detalle de este ecosistema único.
Después del almuerzo visitamos un santuario de perezosos, donde una veintena de estos tiernos habitantes del bosque se mueven a su propio ritmo, y terminamos en un jardín de mariposas, donde morfos azules, alas de cristal y búhos revolotean entre plantas nativas. Ya de regreso, la puesta de sol sobre las montañas cierra una jornada de pura magia verde.
