Descripción
Detrás de las playas de Manuel Antonio se extiende otra Costa Rica: caminos de tierra roja, plantaciones de palma que forman pasillos de sombra, pueblos donde los vecinos saludan desde el portón y ríos que se cruzan con el agua salpicando las ruedas. Esta expedición en cuadraciclo te lleva a descubrir ese paisaje rural con la emoción de conducir tu propio vehículo todoterreno.
Tras un breve traslado de unos veinte minutos al centro de operaciones, los guías especializados te explican el funcionamiento del cuadraciclo y las normas de seguridad, y realizas una práctica corta antes de salir. Luego comienza la ruta: tramos de barro y lastre, curvas entre la vegetación y vadeos de quebradas que hacen de cada kilómetro una pequeña aventura. Puedes conducir solo o compartir el vehículo como pasajero.
El destino es una reserva natural privada donde el motor se apaga y empieza la caminata. Un sendero sube y baja junto a un pequeño río salpicado de cascadas, cruza un par de puentes colgantes y ofrece oportunidades para ver aves, reptiles y mamíferos en un bosque exuberante. Al final del recorrido te espera una poza natural de agua cristalina, perfecta para refrescarte mientras disfrutas de fruta fresca.
De regreso al centro de operaciones, un almuerzo típico costarricense repone energías, y tendrás tiempo para ducharte y cambiarte antes del traslado a tu hotel. Disponible en grupo o en modalidad privada, es la combinación ideal de adrenalina, cultura local y naturaleza para quienes quieren ver un lado diferente del Pacífico Central.
