Descripción
Cuando llegan las lluvias al Pacífico Central, el río Naranjo despierta. Nacido en las montañas costeras que se levantan detrás de Quepos, el río se abre paso a través de un estrecho cañón de selva y desciende con fuerza hasta encontrarse con el mar, muy cerca del Parque Nacional Manuel Antonio. Durante la temporada verde se convierte en uno de los ríos de aguas bravas más emocionantes de la región.
El recorrido cubre unos once kilómetros de rápidos clase III y IV, con nombres que los guías pronuncian con una sonrisa cómplice. Cada sección exige trabajo en equipo: remar con fuerza, seguir las instrucciones del capitán y sujetarse cuando la balsa se hunde en una ola para emerger de nuevo entre gritos de emoción. Entre rápido y rápido, el cañón se abre para revelar paredes de roca cubiertas de vegetación, cascadas laterales y el vuelo de loras y tucanes sobre el río.
La seguridad es prioridad: además de tus guías certificados en la balsa, un kayakista de seguridad acompaña al grupo y un kayakista fotógrafo captura los mejores momentos desde el agua. Antes de comenzar recibirás una charla detallada y práctica en tierra, de modo que incluso quienes nunca han hecho rafting se sientan seguros.
A medida que el río pierde altura, el paisaje cambia de selva de montaña a fincas y plantaciones de palma, hasta llegar casi al nivel del mar. Fruta tropical fresca y un almuerzo típico cierran una mañana llena de adrenalina, antes de regresar a tu hotel con historias para contar durante todo el viaje.
