Descripción
Este es el día que vas a contar durante años. El canyoning extremo combina en una sola jornada todo lo que hace de las montañas del Pacífico Central un patio de juegos para aventureros: un cañón privado, cascadas que caen en escalones de roca y una progresión de rápeles que culmina con un descenso libre de unos 45 metros directo a una poza.
Tras un desayuno en la base, a unos 20 minutos de Jacó, subimos en un vehículo tipo safari más de 300 metros de desnivel hasta una reserva privada, con paradas para observar fauna y disfrutar las vistas. Allí recibes tu equipo, ajustamos arnés y casco, y los guías te enseñan la técnica en un rappel de práctica en seco. Una caminata de cinco minutos te lleva a dos tirolesas que cruzan sobre el río, el calentamiento perfecto.
Luego empieza el cañón. Bajamos por el cauce entre paredes cubiertas de musgo, con pozas de agua turquesa donde puedes nadar y saltar desde alturas de 1 a 8 metros. Después llegan cuatro rápeles en cataratas de entre 15 y 26 metros, cada uno con su propio carácter: chorros que golpean la espalda, paredes resbaladizas, cortinas de agua que te envuelven por completo.
El gran final es un rappel de unos 45 metros que desemboca en una poza profunda, considerado uno de los más largos sin asistencia del país. Más adentro del cañón aún esperan rincones escondidos para nadar. La salida es una caminata empinada de unos 30 minutos, así que se recomienda buena condición física. Una experiencia exigente, salvaje y absolutamente inolvidable.
