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No es fácil iniciar una publicación como estas. Aparte de la nostalgia producida por la remembranza de los buenos tiempos vividos, solo una persona sabe lo que ha pasado en los últimos meses en vida y muy pocas saben la decisión que tomé.

Si, decidí dar un paso al costado y dejar de trabajar en mi empresa. Es hora de decir la verdad y enfrentar lo decidido pese a que no van a sobrar las opiniones de preocupación de la familia, amigos, conocidos y desconocidos diciéndome que estoy loco.

Pero antes que nada te propongo un trato, si te resulta aportante lo que lees conectamos en las redes:

¡No se te olvide!

Decidí dejar una empresa que por casi tres años fue el centro de mi vida, a la que dediqué toda mi energía, por la qué pase meses de problemas financieros, carencias y hasta deudas, por la que  soporté abusos, soledad, tristezas y decepciones, pero que también me dio muchos exitos profesionales, emocionales y tiempos de mucha prosperidad, me ayudó a cumplir sueños, a bendecir a muchas personas en necesidad y a dar oportunidades a tantas otra, un sueño del que me siento orgulloso haber hecho realidad, que me hizo inmensamente feliz, crecer infinitamente como ser humano pero que ahora es un sueño que no está más…

No está más y por eso decidí buscar un nuevo propósito para mi vida, para lograrlo la única forma que encuentro y que tiene sentido para mí es viajar, expandir mis fronteras, librarme de mis preconceptos, ampliar y profundizar en mi sistema de creencias y volver a soñar una vez más.

Les voy a contar las 7 razones por las que decidí dejar mi empresa para dar un cambio a mi vida y dedicarme a viajar:

1. No me apasionaba lo que hacía: 

Tenia 16 años, era un niño inmaduro como todos a esa edad cuando salí del colegio y me tuve que enfrentar a esa pregunta enserio, ¿Que voy a estudiar? ¿A que me voy a dedicar el resto de mi vida?, sin lugar a duda esa es la peor época de todas para tomar esa decisión.

Viniendo de una humilde familia colombiana en un pueblo olvidado, disfrutando solo lo necesario y todo a expensas del sacrificio excesivo de mi mamá, la respuesta de todos en mi familia y la mía tenía mucho sentido:  ¡Voy a estudiar algo que me de plata, mi sueño es ser rico!, descarté un par de carreras en la que tenia interés genuino porque me aconsejaban que eso no daba mucho dinero o porque mi sistema de creencias me restringía y escogí ser contador porque me decían que esa si daba dinero.

Pues bien, en torno al ejercicio de mi profesión creé mi empresa pero nunca en verdad me apasionó lo que hacíamos como si apreciaba el servir a nuestros colaboradores, el vender o tomar decisiones. Al final, si tienes una empresa que se dedica a algo que no te apasiona en torno a una carrera que no amas pues por más que ames a tu equipo o a tu empresa te quedas corto de motivación, en parte eso fue lo que me pasó.

2. Problemas con socios:

A uno nadie se lo dice, quizá uno nunca se asesoró o quizá no quiso escuchar, de todas formas les diré que a raíz de mi experiencia asociarse en una empresa es algo así como casarse, es una decisión muy seria que se debe evaluar con mucha serenidad y de la que se debe estar completamente seguro.

Yo diría que se deben mirar cosas como, sistemas de creencias alineados, personalidades compatibles pero complementarias, que los socios realmente tengan algo que aportar que no se pueda contratar desde el comienzo, la distribución accionaria y los acuerdos sobre toma de decisiones y dirección son indispensables, pero sobre todo la parte humana y axiológica, no te asocies con alguien que sabes que no es honesto o que sobrepone el dinero a todo, la vas a pasar muy mal.

Algo como eso me pasó aparte de muchas otras dificultades que ya no vale la pena mencionar.

3. No era lo que yo me veía haciendo el resto de mi vida

La verdad, desde que inició la empresa siempre la vi como un vehículo para mi libertad, un vehículo para tener algo que respondiera económicamente por mi mientras yo me dedicaba a lo que fuera que me hiciera feliz, más que como algo a lo que me quisiera dedicar siempre o algo a lo que le viera un significado trascendente al que dedicar mi vida.

Es así de simple, empezó a perder sentido para mi seguir haciendo lo que hacia, no me daban ganas de ir a la oficina,  todo esto terminó en que definitivamente dejara de ir a trabajar y me quedara en casa leyendo, ejercitándome o simplemente viendo series.

4. El dinero no es una la más grande prioridad para mi.

Para muchas personas el dinero es un fin en si mismo, lo quieren porque les proporciona estatus, porque quieren comprarse cosas exclusivas, vivir en los mejores lugares y darse muchos lujos, para otros es una pila con la cual tapar el hueco de sus miedos al futuro, no lo se, con el tiempo comprendí que para mi el dinero no era nada de eso, para mi el dinero era simplemente un medio que me posibilitaba algo que siempre había anhelado: ser y hacer lo que yo quisiera y estar donde yo quisiera, nada más.

Pero al final del día no era quien yo quería ser, me había hartado de las corbatas, los trajes, la ropa de oficina, los blazers y los zapatos de material al punto que llené mi closet de camisetas básicas, grises, blancas y negras, las cuales muy al estilo Steve Jobs o Mark Zakerberg me ponía todos los días acompañadas de un jean y de cualquier chaqueta. Me había cansado de las sonrisas falsas y de sobar saco para conseguir trabajo, pretender amistades con gente que no me importaba para que nos siguieran contratando y demás.

Tampoco estaba haciendo lo que quería, por el contrario procrastinaba todo y me dedicaba a organizar mi cuarto, leer, pintar, hacer música, ejercicio, pasar tiempo con mi novia o escribir en mi blog.

Para colmo ya me había picando el bichito de vuélvete a largar para el carajo que le pica a uno tiempo después de volver de un viaje y lo había tenido que ignorar por atender mis compromisos profesionales, en definitiva no estaba donde quería estar.

5. Había mal interpretado mis sueños.

Después de varias semanas de angustia, miedo, lectura e introspección, así como un par de escapadas para viajar y encontrar respuestas, determiné que había malinterpretado mis sueños, si, era verdad que quería ser empresario desde niño, era verdad que quería superponerme a mis carencias y ya lo había logrado pero había descubierto que para mi la vida no se trataba de cosas materiales como yo pensaba antes, se trataba de dos cosas con las que soñaba  frente a mis narices sin interpretarlas correctamente y las logré identificar: tiempo y movilidad,

Descubrí que eso era para mi la riqueza que siempre había anhelado, poder disponer de mi tiempo, trabajar en lo que yo quisiera cuando yo quisiera y desde donde yo quisiera.

6. No soportaba más las ganas de salir de viaje.

Como les dije ya me había estado rasque que rasque donde me había picado el bichito de volver a viajar, y eso es algo que no te deje la mete tranquila. Te taladra y te taladra todos los días, te zumba en el oído y te habla de los lugares donde podrías estar ahora mismo y te juzga por estar donde estás.

Simplemente decidí escucharlo y empezar a planear mi próximo viaje por todo asía.

7. Necesitaba reflexionar.

Muchas personas reflexionan de rodillas, otras reflexionan en posición de meditación, otras sentados con la mano en el mentón, vale es verdad, yo también puedo reflexionar de esa manera, pero la única manera que conozco para pensar y ver la vida desde una perspectiva más neutral es viajando, no conozco otra, ninguna funciona así de bien para mi, necesitaba con urgencia eso, salir de mi zona de confort y pensar que voy a hacer con mi vida, después de este cambio tan brusco.

Conclusión:

Al final mis razones pueden no ser perfectas o ser cuestionables, pero son mías y me han motivado a tomar una decisión que siento que es la correcta para mi. Esta entrada no termina aquí, la verdad es que la historia apenas comienza y espero encontrar en mi interior muchas razones más por las que esta decisión valió la pena.

Mi consejo y mi ultima razón para no seguir en mi empresa cual sería: no me gusta robar o estorbar, si tienes un trabajo o una empresa y no te gusta lo que haces, no robes a tus jefes o a tu equipo trabajando a media maquina, tampoco estés ahí en el camino entre los sueños y objetivos de la empresa y las personas sin aportar lo suficiente, encuentra algo que amas y construye tu vida alrededor de eso, no priorices el dinero, al final siempre llegará. Fuerza!

¿Y tu por qué razones dejaste o dejarías tu vida para salir de viaje?

Junio 29, 2017 24 comentarios
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